2009/06/13

NY - Día 4

Es sábado y nos levantamos pronto para desayunar e ir andando por la 6ta. avenida hasta llegar al Rockefeller Center. Subiremos al mirador a lo alto del edificio -20$ con un descuento de 2$ que daban el día anterior cerca de la famosa fuente de la pista de patinaje navideña-. Así pues, primera cola de la mañana, de nuevo para subir a las alturas, al "Top of the Rocks". Existe una entrada de 30$ que permite subir dos veces, una de día y otra de noche, y posiblemente, de haberlo sabido, hubiese estado mejor que subir una vez al empire y otra aquí, que nos ha salido en total por 38$. En cualquier caso, las vistas son realmente espectaculares, y además, como se aprecia en las fotos, nos decidimos este día al hacer un tiempo realmente expléndido.






Nos entretenemos aproximadamente 45 minutos y nos inflamos a hacer fotos.

Bajamos y seguimos andando por la 6ta. avenida hasta llegar a Central Park. El resto de la mañana consistirá en dar un gran paseo por este increible parque donde no paran de ocurrir cosas y donde no paras de sorprenderte. A los que conozcan el Retiro madrileño, pues, es algo así, pero muy a lo bestia, en todos los sentidos.



Por dimensiones y por ambiente. Las carreteras que lo cruzan están constantemente inundadas de ciclistas y corredores, y el cesped está lleno de gente por todos lados, pero aún así, no da sensación de estar en una manifestación, si no que hay espacio para andar, para echarse, para sentarse, para escuchar jazz al aire libre, para comer palomitas o un perrito.






3 horas y media después de entrar y llegar andando desde el sur, pasando por la estatua de "Alicia en el país de las Maravillas", llegando hasta el lago Jacqueline Onassis, y parando a retratarnos en el Castillo Belvedere, llegamos al "Strawberry Fields", donde un grupo interpreta de modo magistral versiones de los Beatles.


Tavern on the green - Restaurante clásico de la ciudad, final de la maratón de NY, y boda hispana hortera con limusina Hummer incluida...

Salimos fuera del parque, a la altura del edificio Dakota, y bajamos hasta el Centro comercial de la Warner, entramos en un WholeSaleFood y compramos comida en una especie de buffet gigante en el que te puedes poner la comida que quieras en tarteras. Por supuesto la compramos y nos vamos al parque a comer en el cesped. Tras un pequeño descanso subimos de nuevo hacia el norte y salimos por la zona Oeste, a la altura del museo de historia natural. Una pequeña vuelta por Columbus y Amstedam avenue nos descubren una zona con gran ambientación y múltiples restaurantes y tiendas.

Vuelta al hotel, a cambiarse y metro hacia City Hall. Toca cruzar el puente de Brooklyn. Es un precioso paseo en una tarde despejada mientras va anocheciendo.


Aquí me encuentro con mi colega Esteban que me mete un susto de muerte y seguimos sus indicaciones bajando por Washington St. para acabar en el parque Empire-Fulton Ferry State, en la zona del DUMBO (Down Under the Manhattan Bridge Overpass) y quedarnos con la típica vista de Manhattan entre los puentes de Brooklyn y el de Manhattan. Realmente para quedarse sin palabras. Estamos muy cansados pero merece la pena parar por aquí un rato.




Volvemos al hotel -llegamos al puente al atardecer y ya son cerca de las 11,30h- con los pies como panes y volvemos a cenar de picoteo en O'Mailly's.

2009/06/11

NY - Día 3

El día empieza en una especie de cafetería de la cadena WholeSaleMarket, junto a Bryan Park, en la que también se sirven salados (bagels) y frutas, yogures o zumos. Una vez dado cuenta del desayuno, metro hacia Chinatown.

Como Blade Runner, pero de día

Tras dar vueltas por las calles -impresiona no ver prácticamente nada en inglés-, y pensar que no vamos a ver las famosas trastiendas, al quedarme hablando con Gloria en la esquina se nos acerca una señora china que nos pregunta si queremos relojes. Le contesto que sí y además bolsos para mujer. Nos pide que la sigamos y nos mete en una tienda con perfumes y bolsos feísimos de plástico. Tras hacer como que vigilan para que no venga la policía, aprieta una pared y se abre una falsa puerta con unas escaleras desvencijadas de madera. Las bajamos y allí hay un pequeño cuarto en el que nos encontramos con imitaciones -buenas- de chanel y gucci principalmente. Preguntamos precio de lo que nos interesa pero es muy alto y no llegamos a un acuerdo regateando, por lo que salimos fuera. La mujer de antes nos lleva a por relojes. Esta vez es en la misma calle, donde un chino con una bolsa nos va sacando el repertorio. Nos quedamos con un Bvlgari automático de señora por 45$, desde los 75$ que nos pedía inicialmente.

Luego paseo por Little Italy -muy little- para ver el Ferrara's -donde Sinatra decía que se comía la mejor tarta de NY, según me cuenta Luz-.

Se ven a extras de Los Soprano, paseando por Little Italy

Seguimos andando hacia Tribeca y en el camino encontramos un par de tiendas de artículos originales y rebajados -en Broadway, al sur, junto a la impresionante sede de la policía-, en los que compramos levi's o converse por muy buenos precios.

NYC Police Department. Madre mía, que calabozos debe tener...


Salimos y seguimos andando y damos una vuelta por Tribeca y el Soho.

Aqui vive el "abogadoooo" de R.deNiro

Típicas escaleras de hierro en el Soho

Espantapájaros (espero), neoyorkinos


Finalmente, acabamos en la zona universitaria y Washington Sqr.

Comemos en una recomendación, el "Johnny Rockets", unas buenísimas hamburguesas. La ambientación del local, de los años 50 y los camareros muy amables que bailan de cuando en cuando.

Salida del local en dirección a Union Sqr., donde nos repartimos entre dormitar una siesta en un banco -el tiempo ha mejorado mucho-, y las compras en otro Outlet en la plaza.

Una plaza con muchísimo ambiente...

Luego continuamos andando y nos fotografiamos con el Flatiron Building, uno de mis edificios favoritos de la city.

Rear

Mola mazo!

Parada técnica en el hotel para dejar las compras, y vuelta al metro.

No todo va a ser patear...

Visita al Battery Park, un pequeño pero bonito parque con el suelo de baldosas musicales, enésimo monumento a los caidos por los USA, y terracita junto al mar incluidas, además de nuestra primera visión no lejana de la estatua de la libertad.

Monumento abollado el 11S

Nombres de muchos soldados en las planchas.

Y de ahí al ferry de State Island -gratuito-. Fotos de rigor a la Estatua de la libertad.

Y nos quedamos un rato a la espera de que anochezca, para coger el ferry de regreso y ver la estatua de nuevo, pero ahora iluminada, y sobre todo el skyline de manhattan.

Monumento al 11S en Staten Island, apuntando a donde estaban las torres. Sencillo.

Esto, mejor verlo en directo, para saber lo que impresiona...

Por último, cena en el "Buona Sera" en la zona universitaria,con jazz en directo, y al sobre, no sin antes ver en el metro de Times Sqr. una impresionante baile de chicos de la calle a ritmo de hip-hop.

2009/06/08

NY - Día 2

El día comienza temprano y nos dirigimos hacia Central Terminal para ver si podemos degustar un auténtico desayuno americano. Desestimamos todas las cafeterías que vamos encontrando por el camino y por fin nos decidimos a atravesar el edificio MetLife hacia la estación. Es en esos pasillos donde nos decidimos a tomar la primera comida del día. Resulta ser un sitio para ejecutivos de las oficinas de los alrededores. El servicio impecable. Café hasta arriba de la taza, zumo de naranja bastante aceptable y el personal que se decanta por dos desayunos. Uno por el americano -dos tostadas de pan integral, huevos revueltos y una patata asada y gratinada- y otros por el especial del sitio -tres tostadas francesas que resultan ser muy parecidas a las torrijas aunque más secas y con sirope ganan mucho y baicon o salchicas para acompañar-

Luego una vuelta por la estación, que es realmente impresionante.





El caso es que salimos por el lado este para hacer alguna foto al Chrysler Building desde abajo. Luego seguimos por la 42th hasta el edificio de las Naciones Unidas.

A la izquierda, el Chrysler


Tras las fotos de rigor seguimos pateando y doblamos por la 46th hasta la 5ta. avenida y entramos en la catedral de Sant Patrick. Es realmente espectacular. Están haciendo pruebas con el órgano y es un poco pesado, pero se aguanta perfectamente.

Sant Patrick's inside

Luego cruzamos hacia el Rockefeller Center y tras contemplar la famosa fuente junto a la que se coloca la pista de patinaje en navidad y una puerta con representaciones de motivos comerciales... (Rockefeller style).

El Atlas

La puerta del comercio

La fuente en la plaza Rockefeller. Ahora hay una terracita.

Seguimos hasta la sexta, para ver de cerca el Radio City Music Hall.


Volvemos a la 5ta. y ahí vamos de tienda en tienda: la de la NBA, tiendas de Armani, Versace, etc. y llegamos hasta Tifanny's justo al lado de la impresionante Trump Tower. En la joyería subimos a la segunda planta -diamantes- para ver como es aquello de cerca, y lo cierto es que brilla con ganas.

Esto NO es Tiffany's

Subimos un poco más para acabar llegando hasta la juguetería FAO, donde se encuentra el piano gigante que aparece en la peli de Big.

¿Quién es quién?

The Pianola

Luego salimos y bajamos a ver la locura que es la tienda Apple que abre las 24 horas.

Steve Jobbs, posando

Inauguramos nuestras metrocard y nos vamos al sur, saliendo entre el City Hall y el puente de Brooklyn.

Junto al ayuntamiento. Espectacular edificio.

Paseamos por el parque junto al ayuntamiento, y como va habiendo hambre, y tras el exceso del desayuno, nos paramos en un puesto callejero y compramos un sandwich de pollo que luego resulta ser como un kebab, pero más rico por las especias que lleva.

Vistas de parte de lo que queda del WTC desde el improvisado comedor callejero.

Luego bajamos hasta Wall Street y de ahí a la Trinity Church. Muy espectacular el cementerio junto a la iglesia y enfrente de la bolsa de NY.

Homenaje en bronce al árbol que protegió las lápidas del cementerio el 11S-2001

La Trinity, desde Wall Street

Aquí se mueve el cotarro...

Bajamos hacia la zona 0, y vemos los cimientos de la nueva Liberty Tower desde las pasarelas que hay para atravesar la zona hacia el complejo comercial que hay entre el WTC y el Hudson. Desde ahí nos vamos hacia el outlet Century 21 dando un rodeo completo a la zona 0. Es un outlet completamente anárquico lleno de españoles, hispanos y japoneses y que no nos acaba de convencer. Al salir el tiempo se ha torcido definitivamente y llueve de modo molesto, por lo que decidimos volvernos hacia el hotel para tomar un pequeño descanso. Al final estamos reventados de andar y la noche finaliza en una taberna irlandesa (O'maileys) situada en la 45th St., enfrente del hotel.

2009/06/04

NY - Día 1

El avión sale en hora de Barajas, y tras un viaje de 7 horas y media aterrizamos en el JFK.
El primer paso es inmigración. Uno a uno a los pasajeros se les hace pasar para entregar el formulario verde que se proporciona en el avión y se le toman todas las huellas de las manos, además de hacerle una foto.

En este punto, puede ocurrir que alguno de tus datos coincida con los de alguien que en alguna ocasión ha sido expulsado de los USA. Entonces te pasan a otra sala hasta que comprueban que efectivamente no se trata de ti. Luego, en la cinta de maletas, si al perro le da por oler la tuya, te las harán abrir y las registrarán en busca de cualquier cosa.

Bien, consiguiendo salir del aeropuerto nos decidimos por coger un taxi hasta el hotel. Y así llega nuestra primera visión del skyline de Manhattan

El taxi tiene tarifa fija a Manhattan, 45$, aunque cobran 5$ extras. Puedes pensar que eso es la propina, pero no es así... En realidad el taxista te la pedirá a la llegada al hotel. Otros 5$ más. Bueno, es lo mismo. La reserva en el hotel (Millenium Broadway) está Ok, así que nos dan una habitación en la planta 22. Nos subimos pensando en todo lo que se nos ha contado sobre los hoteles en los USA, pero en realidad está muy bien. La cama es cómoda, todo está limpio y tenemos una tv lcd de 40'' en la habitación. Y lo mejor, las vistas. Por fin nos damos cuenta de dónde está realmente el hotel... es al lado de Times Square, sin ninguna duda:

Así pues a las 18,30h ya salimos a dar una vuelta por la zona. Nos vamos al Tourist information center, pero cierra a las 19h y no a las 20h, como ponía en internet. Así que seguimos por la calle flipando con la saturación de luces por todas partes.


Acabamos en la M&Ms Store subiendo por la 6th Ave. Es un sitio gigante del chocolate en pastillitas y todo tipo de chorraditas al respecto. Lleno de americanos grandotes de todas las edades y japoneses, principalmente.

Decidimos bajar por Broadway hasta la 34th para ir a ver si es posible subir al Empire State. Está atardeciendo y no sabemos si podremos subir a verlo en directo. Antes, una curiosidad... al lado del "Tikts" -donde se pueden encontrar entradas para obras de Broadway con descuentos de hsta el 80%- nos encontramos a gente sentada en la calle, mirando hacia el centro del lugar. Igualito que en los pueblos en verano... Tras indagar, nos enteramos que en breve habrá un show de la iglesia de la cienciología de 15 min. y nos invitan a verlo, pero la verdad es que no estamos por la labor, y seguimos bajando por Broadway hasta dar con Macy's, algo así como "El Corte Inglés" de aquí. Bueno, desde aquí ya se ve el Empire, así que vamos para allá y tras dejar a un lado de la calle un Zara, nos parece que no hay demasiada gente para subir.

Así que nos metemos para dentro. La primera cola es un detector de metales. Unos 5 minutos en los que un chaval que es como Will Smith de joven te intenta convencernos con un pedazo de show para que no nos limitemos a subir y preguntarnos que es cada cosa, si no que compremos el mapa que lo explica todo o mejor aún el audio -en todos los idiomas-. Bueno, tras otra cola de unos 5 minutos adquirimos solo los tickets, como el 80% de la gente y llegamos hasta otra cola de otros 5 minutos. Esta es para el ascensor que te lleva hasta la planta 80 -en aproximadamente 30 sg-.
Salimos y nos encontramos con la mayor de todas las colas. Esta vez serán unos 15 minutos, para acceder al ascensor que por fin, nos lleva al mirador de la planta 86. Al menos las vistas, merecen la pena. Aunque al principio pensamos que la hemos cagado por las nubes que hay, pronto el aire se las lleva y vemos una panorámica de la ciudad que realmente merece la pena.


Bajamos por fin, y nos dirigimos al hotel hechos polvo. No sin antes parar en Virgil's American BBQ, en la 44th, para tomar una cena de sandwiches (grandes) o ensaladas.